La "manejadora"


No sé si me lo acuerdo realmente, o construí un recuerdo de lo que me contaron, pero viene masomenos asi...

Cuando yo era chica, andaba con mi tía Betty para todos lados, y entre esas andanzas, además del circo, desayunar en el Ideal los sábados e ir al cine Odeón, casi siempre andábamos en el citroen amarillo estridente de su amiga Isabel. Mi tía no manejaba, entonces Isabel nos llevaba siempre.

Cuentan que una vez estábamos mi tía y yo adentro del auto esperando a su amiga que estaba haciendo un trámite o una diligencia, y yo que seguro estaba con ganas de ir para otro lado le pregunté a mi tía por qué no nos íbamos, a lo que ella me respondió que tenía que venir Isabel, y yo contesté "ahh, porque ella es la manejadora".

Y de ahí quedó la historia, la manejadora.

Resulta que después de muchos años puedo pasar a ser la manejadora yo, y voy a dejar de quedarme a esperar adentro del auto a que venga Isabel, o mi papá, o mi tío, o N para poder irme.

Parece una pavada, pero los momentos más ansiosos y aburridos de mi vida pasaron esperando adentro de un auto. Mi papá solía llevarme con él al centro los sábados, y me dejaba en el auto esperando mientras se iba a comprar algo o a hacer un trámite, y obvio se colgaba horas hablando, obviando el calor y el aburrimiento que pasaba yo adentro del auto.

Es una especie de liberación.

De todas formas, no es tan fácil. Bastante jodido esto del manejo. Capaz se debe a que estoy aprendiendo en Capital, y todos siempre dicen "ahh no, en Buenos Aires es más difícil" (porque sólo los que viven acá hacen la diferencia Capital-Buenos Aires, para el resto todo es Buenos Aires).

Por suerte tengo a mi amiga que me ayuda y me bancó toda la tarde del sábado dando vueltas en las mismas calles, hasta que pude enganchar la coordinación de los pedales, las luces, la palanca, los espejos y mis nervios.

Algo salió, este finde veremos en Concordia. Espero que sea más fácil.

Eso es todo por hoy.

Saludos,

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